Principios Fundacionales

El EATIP nace en 1990 basado en la defensa irrestricta de los derechos humanos y en la convicción de que la ciencia, el conocimiento y los instrumentos técnicos, deben estar al servicio de los pueblos.

Consideramos que los derechos humanos constituyen un factor esencial en el cuidado de la salud, tanto de los sujetos como de sus colectivos, entendiendo que entre ellos existe siempre una relación recíproca y dialéctica.

En el plano de las prácticas sociales y científicas creemos que es posible interpelar a nuestras disciplinas para encontrar instrumentos teóricos y técnicos que puedan aportar a la comprensión y transformación de la realidad.