Abuelas anunció la restitución de la nieta 110

El anuncio fue realizado esta tarde en la sede de Abuelas de Plaza Mayo por la titular de la entidad, Estela de Carlotto, junto al tío de la nieta restituída. Los resultados que confirmaron su identidad fueron efectuados por el Banco Nacional de Datos Genéticos, que indicaron finalmente que se trata de la hija de Liliana y Oscar, según relató la propia Carlotto.

Ricardo Gutiérrez, tío de la nieta restiuída, quien manifestó sus ganas de conocer a su sobrina, aseguró que el hallazgo de Abuelas de Plaza de Mayo “no es un hecho individual; es un hecho social, porque nos hace mejorar como sociedad”. Gutiérrez manifestó un “reconocimiento especial” para su sobrina, que se “animó a acercarse para buscar la verdad”, y agregó que “fue un embarazo de años que hoy dio a luz”.

Liliana Acuña era estudiante de Agronomía y Oscar Rómulo Gutiérrez sociólogo, y ambos militaban en Montoneros. Fueron secuestrados en su domicilio de la localidad bonaerense de San Justo. Ese mismo día secuestraron a la hermana de Liliana, Elba Eva Acuña, y su esposo Hugo Alberto Saez. Fueron trasladados a la Comisaría 4° de San Isidro y alojados junto con otras doce personas en el sótano. Luego fueron trasladados a otro lugar desconocido. Dependían directamente del Área 420 del Ejército, bajo jurisdicción de la Escuela de Comunicaciones de Campo de Mayo. A sus familiares se les había dicho que la pareja estaba con vida y que la mujer había dado a luz.

La madre del joven, Vilma Delinda Sesarego de Gutiérrez falleció hace dos años y fue una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo. “Sus compañeras la recuerdan como muy lúcida y suspicaz, dicen que era difícil engañarla con datos o denuncias falsas. Cuando las primeras reuniones de las Abuelas se realizaban en la provincia de Buenos Aires, muchas veces se hacían en su casa de San Justo.” Su esposo, Oscar Rómulo Gutiérrez, llegó a entrevistarse con el genocida Jorge Rafael Videla en Bolivia.

Los padres de Liliana, Rosa González y Fredervindo Acuña también se sumaron a la búsqueda, pero fallecieron antes del encuentro. “Una vez más, a pesar del tiempo transcurrido y las huellas que intentaron borrar, la verdad triunfa sobre la mentira. Sin embargo, no deja de dolernos que las Abuelas Vilma y Rosa no hayan podido conocer a su nieta. El tiempo corre, los familiares quisiéramos tener la posibilidad de abrazar a nuestros nietos y nietas que desde hace más de 36 años estamos buscando”, destacó la organización.

 

Fuente: Diario Página 12. Jueves 06 de febrero de 2014.

 

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